Reseña histórica del Tiro Deportivo
 
   
 
El comienzo de la práctica de Tiro en nuestro país como actividad deportiva se atribuye a la desarrollada por los primeros colonos inmigrantes suizos. La primera sociedad creada con esa finalidad fue la Sociedad Internacional Suiza de Villa San José, provincia de Entre Ríos, el 19 de marzo del año 1859. Esta sociedad existe actualmente con el nombre de Tiro Federal Argentino de San José.

A poco de esta fundación se suceden otras, también a iniciativa de inmigrantes suizos y entusiastas argentinos que poco tardaron en imitarlos en sus aficiones: La provincia de Santa Fe fue receptora de distintas instituciones que siguieron a aquella primera. San Carlos Sur, en 1860, Esperanza, en 1866 y San Jerónimo Norte, en 1872. Ese mismo año se crea el Tiro Suizo de Buenos Aires y en 1886 nace la primera institución fundada por argentinos, el Tiro Federal Argentino de Mendoza. En 1889 se crean dos entidades suizas más en la provincia de Santa Fe, el Tiro Suizo de Rosario y de Felicia.

En la última década del siglo XIX, la tensión existente por cuestiones limítrofes, hace que se consideren a estas instituciones como de interés para la defensa nacional, de allí que las autoridades auspicien la creación de nuevas sociedades que habrían de tener como actividad prioritaria el tiro con fusil militar y a las que habrían de concurrir a realizar sus prácticas los ciudadanos que componían las reservas de nuestras Fuerzas Armadas.

En 1891 se crea el Tiro Federal Argentino en Buenos Aires, surgido entre socios del Tiro Suizo de Buenos Aires, con la intención de crear filiales en el interior del país, idea esta que no tiene resultado en la práctica ya que al fundarse las nuevas instituciones lo hacen con carácter independiente, no obstante adoptar el nombre de Tiro Federal Argentino antepuesto al de su localidad. También del Tiro Suizo de Buenos Aires surge otra institución: La Sociedad Italiana de Tiro a Segno, que tiene el mérito de convocar a todos los residentes italianos a ejercitarse para la defensa de su patria adoptiva.

En la década de 1890 se crean numerosas instituciones: 1891 Tiro Federal Argentino de Buenos Aires, 1894 Tiro Suizo de Tucumán, 1895: T.F. de Mercedes (Bs.As.), Tiro de Monte Caseros, Soc. Italiana de Tiro a Segno, T.F.A. de La Plata, T.F.A. de San Luis, T.F.A. de Rafaela, T.F.A. de Luján, T.F.A. de Santa Fe. En 1896: T.F.A. de Villaguay, T.F.A. de Concepción del Uruguay, T.F.A. de San Nicolás, T.F.A. de San Francisco. En 1897: T.F.A. de Bahía Blanca y T.F.A. de Campana. En 1898: T.F.A. de Paraná, T.F.A. de Catamarca, T.F.A. de San Pedro, T.F. de Concordia, T.F. de Pigüé, T.F. de Rosario del Tala, T.F.A. de Colón, T.F.A. de San Fernando, T.F.A. de Rosario, Tiro Gral. Belgrano, (Ojo de Agua), S.T. y G. De San Gerónimo Sur, T.F.A. de Belén, T.F.A. de Las Toscas, T.F.A. de Azul y Polígono de Tiro Gral. Alvear (Rojas).

El Ejército Argentino presta un fundamental apoyo a la creación de estas sociedades, aportándoles armamento y munición gratuita y facilitando además asesoramiento, materiales y fondos para la infraestructura de los polígonos.

Con la finalidad de fomentar, asesorar y asistir a esas sociedades civiles, a la vez de efectuar un control sobre el correcto uso de los materiales provistos, es creada la Dirección General de Tiro en 1905 y que habría de cumplir esas funciones durante más de setenta años.

Una prueba de esa contribución es el polígono actual del Tiro Federal Argentino de Buenos Aires, construido con fondos del Estado, con capacidad para la realización de eventos de tiro de nivel nacional e internacional y donado a esa institución civil.

Es así como se produce una gran difusión del tiro en todo el territorio de la República siendo la cantidad de sociedades en actividad de 8 en 1890, 84 en 1910 y 132 en 1930.

Como veremos más adelante las instituciones de tiro continuaron creciendo en todo el país participando en campeonatos que reunían a todos los tiradores que las representaban en distintas ciudades, cada año, donde se centralizaban las competencias nacionales.